La Guardia Civil presenció el proceso y la Policía Judicial de Almazán custodia los restos humanos encontrados.

Zona orbital ocular con mancha de óxido de proyectil

A las 17:57 horas de ayer miércoles 24 de julio de 2019, integrantes de la Asociación Recuerdo y Dignidad y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, hallaban una fosa común en el paraje de Carraarenillas, La Riba de Escalote (Soria) que alberga, al menos, a dos personas. Las labores de búsqueda de la fosa comenzaban a las 8:30 de la mañana en el paraje donde, según todos los testimonios recabados, habrían sido asesinados 4 civiles el 16 de septiembre de 1936 estando bajo custodia militar.

Desde el primer momento, un dispositivo de Guardia Civil acompañó el proceso de búsqueda, recabó información, comprobó los permisos y el procedimiento a la espera de que aparecieran evidencias de los asesinatos allí cometidos.

Guardia civil con forense

Ante la presencia también de miembros de dos de las familias de los desaparecidos-asesinados y de numerosos vecinos de La Riba se fueron desarrollando los trabajos de prospección bajo unas duras condiciones debido al calor y la compactación de la tierra.

La ayuda de los vecinos fue decisiva para la localización del paraje de enterramiento y colaboraron durante todo el día acercándose hasta la zona para tratar de delimitar la ubicación aproximada, siempre dentro de las mismas tierras de labor. Pero fue, de nuevo como en el caso de la fosa que albergaba a Los maestros de Cobertelada, la comparación con una fotografía aérea antigua el elemento que acabó de señalar la ubicación más probable de enterramiento en la cual finalmente aparecieron los cuerpos.

Fue entrada la tarde cuando el cazo de la pala descubría uno de los bordes de la fosa común, donde aparecieron restos humanos y objetos personales de dos personas. La parte de la cabeza de una y la parte inferior de otra. La primera persona tenía junto a la cavidad ocular una mancha azul de óxido probablemente debida al contacto con la funda de cobre de un proyectil de arma de fuego. De la segunda apareció una suela de alpargata.

Restos oseos zona superior

En el momento del descubrimiento se detuvieron las labores a la espera de la intervención de Policía Judicial de Almazán. Se avisó a las familias, subdelegación de Gobierno y el Ayuntamiento de la Riba de Escalote.

Fue un momento de gran emoción y todo el equipo observaba detenidamente el trabajo de la máquina ya que quedaban pocas opciones más allá de esa zona de que aparecieran las víctimas en base a los testimonios y las características del terreno.

La Guardia Civil y la Policía Judicial de Almazán recogieron toda la información y los restos humanos aparecidos y sus objetos asociados quedaron bajo custodia de la Policía Judicial que los entregará junto al informe correspondiente al Juzgado de Primera Instancia e instrucción número I de Almazán.

Restos oseos zona superior

A la espera de que se pronuncie el Juzgado, se va a interponer una denuncia por Crímenes contra la Humanidad y se van a enviar los informes científicos y la abundante documentación disponible sobre la desaparición y búsqueda de estas víctimas.

El trabajo de de investigación, logística y coordinación con las familias, las administraciones y el equipo científico corrió a cargo de Iván Aparicio García y de Recuerdo y Dignidad, estando dirigidos los trabajos de prospección por el antropólogo forense Francisco Etxebarría junto a Lourdes Herrasti y la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

La búsqueda de estas personas ha sido financiada gracias a la reformulación de la subvención en materia de Memoria Histórica que la Junta de Castilla y Lerón otorgó a la Asociación Recuerdo y Dignidad para tratar de localizar y exhumar la Fosa de los Ilustres.

Los 4 desaparecidos asesinados objeto de esta búsqueda son:

  • Adolfo Morales Ruiz. Natural de Gómara y residente en Soria, donde militaba y fue fundador de las Juventudes Socialistas y en UGT. Era comisionista y tenía 26 años cuando fue asesinado.
  • Silverio Lumbreras Pérez corrió la misma suerte que Adolfo, junto a quien pasó por las cárceles de Soria y Almazán. Era electricista de 25 años de edad, perteneciente a las Juventudes Socialistas. Ambos fueron asesinados atados uno al otro, y enterrados del mismo modo.
  • Gregorio Valdenebro Moreno, era jornalero de 28 años de edad, casado y perteneciente a Unión Republicana.
  • Alberto Rodrigo León, sastre de 32 años, casado y con dos hijos, y concejal del Ayuntamiento de Berlanga, además de ser el Tesorero de Unión Republicana.

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